La habilidad de grabar sonidos suele relacionarse con la producción de música electrónica, si bien no es absolutamente necesaria para ello. El primer dispositivo conocido capaz de grabar sonido fue el
fonoautógrafo, patentado en 1857 por
Édouard-Léon Scott de Martinville. Podía grabar sonidos visualmente, pero no estaba hecho para reproducirlos de nuevo.
[1]
En 1878,
Thomas A. Edison patentó el fonógrafo, que utilizaba cilindros similares al aparato de
Scott. Aunque se siguieron utilizando los cilindros durante algún tiempo,
Emile Berliner desarrolló el fonógrafo de disco en 1887. Un invento significativo, que posteriormente tendría una gran importancia en la música electrónica, fue la válvula
audión, del tipo tríodo, diseñada por
Lee DeForest. Se trata de la primera
válvula termoiónica, inventada en 1906, que permitiría la generación y amplificación de señales eléctricas, la emisión de radio, la computación electrónica, y otras variadas aplicaciones.
Con anterioridad a la música electrónica, existía un creciente deseo entre los compositores de utilizar las tecnologías emergentes en el terreno musical. Se crearon multitud de instrumentos que empleaban diseños electromecánicos, los cuales allanaron el camino para la aparición de instrumentos electrónicos. Un instrumento electromecánico llamado
Telharmonium (en ocasiones Teleharmonium o Dynamophone) fue desarrollado por
Thaddeus Cahill en los años 1898-1912. Sin embargo, como consecuencia de su inmenso tamaño, nunca llegó a adoptarse. Se suele considerar como el primer instrumento electrónico el
Theremin, inventado por el profesor
Léon Theremin alrededor de 1919–1920.
[2] Otro primitivo instrumento electrónico fue el
Ondes Martenot, que se hizo conocido al ser utilizado en la obra
Sinfonía Turangalila por
Olivier Messiaen. También fue utilizado por otros compositores, especialmente franceses, como
Andre Jolivet.
La habilidad de grabar sonidos suele relacionarse con la producción de música electrónica, si bien no es absolutamente necesaria para ello. El primer dispositivo conocido capaz de grabar sonido fue el
fonoautógrafo, patentado en 1857 por
Édouard-Léon Scott de Martinville. Podía grabar sonidos visualmente, pero no estaba hecho para reproducirlos de nuevo.
[1]
En 1878,
Thomas A. Edison patentó el fonógrafo, que utilizaba cilindros similares al aparato de
Scott. Aunque se siguieron utilizando los cilindros durante algún tiempo,
Emile Berliner desarrolló el fonógrafo de disco en 1887. Un invento significativo, que posteriormente tendría una gran importancia en la música electrónica, fue la válvula
audión, del tipo tríodo, diseñada por
Lee DeForest. Se trata de la primera
válvula termoiónica, inventada en 1906, que permitiría la generación y amplificación de señales eléctricas, la emisión de radio, la computación electrónica, y otras variadas aplicaciones.
Con anterioridad a la música electrónica, existía un creciente deseo entre los compositores de utilizar las tecnologías emergentes en el terreno musical. Se crearon multitud de instrumentos que empleaban diseños electromecánicos, los cuales allanaron el camino para la aparición de instrumentos electrónicos. Un instrumento electromecánico llamado
Telharmonium (en ocasiones Teleharmonium o Dynamophone) fue desarrollado por
Thaddeus Cahill en los años 1898-1912. Sin embargo, como consecuencia de su inmenso tamaño, nunca llegó a adoptarse. Se suele considerar como el primer instrumento electrónico el
Theremin, inventado por el profesor
Léon Theremin alrededor de 1919–1920.
[2] Otro primitivo instrumento electrónico fue el
Ondes Martenot, que se hizo conocido al ser utilizado en la obra
Sinfonía Turangalila por
Olivier Messiaen. También fue utilizado por otros compositores, especialmente franceses, como
Andre Jolivet.